Michael O’Brien es un tipo realmente curioso.
Es escritor y también pintor de iconos. Es canadiense, tiene seis hijos y se declara ” una especie de católico extremo, lo cual, hasta no hace mucho significaba simplemente ser un católico normal y corriente”.
Recientemente ha publicado en España “Padre Elías. Un apocalipsis“. Un libro que en Estados Unidos vendió más de 100.000 ejemplares, y que la inmensa mayoría de los que lo han podido leer han quedado boquiabiertos con el contenido del mismo.
Es probablemente uno de los mejores libros que he leído en años. Su técnica narrativa es asombrosa donde combina elementos del clásico “thriller” (buenos, malos, menos buenos, menos malos, traiciones, asesinatos, robos, persecuciones) ambientado en un entorno que, últimamente, viene siendo muy habitual: el Vaticano.
Pero ¡No! No es un libro más de templarios ni secretos ocultos durante siglos. No hay nada de todo eso… No pienses en el Código. Es algo muy distinto. No sabría como explicarlo, lo intentaré en otro comentario en los próximos días. Es una reflexión profunda y muy rigurosa sobre lo que es la Iglesia Católica y el mundo que nos rodea. Escrito, eso sí, con una técnica algo innovadora: el thriller teológico (menuda tontería acabo de escribir, pero no se me ocurre otra definición)
Pero mi intención ahora no es hablarte del libro. Quería ofrecerte la posibilidad de que leyeras Globalismo vs. Ultranacionalismo o El estado del queso: de cómo las diferentes clases de quesos casi destruyen la Humanidad.
Un magnífico artículo de Michael O’Brien, traducido sabiamente por Carlos Pujol, y que habla de algo muy interesante:
“creo que el mayor peligro de estos tiempos no radica tanto en el fanatismo nacionalista, por muy malo que éste sea. Si bien es verdad que hay en todos los rincones del planeta muchas naciones pequeñas (todas igual de buenas, feas o malas) que luchan por preservar algún tipo de independencia, no es menos cierto que en general la cultura global emergente está empezando a dominarlo todo con rapidez, influyendo poderosamente en lo que aún no controla. Anda muy ocupada reconfigurando el orden mundial y no precisamente en la dirección de la verdadera paz, sino en el de la deshumanización pasiva. Es, en una palabra, antipersonalista”.
Pulsa aquí para bajarte el artículo entero (PDF | 36 Kb.) Y difúndelo… seguro que Michael estará contento de lo que lo hagas.
Octubre 11th, 2006 at 10:57 am
Muchas gracias por tu visita y tu comentario en mi Blog.
Me has metido el gusanillo…¡ya tengo ganas de leer el libro!. Tengo algunos de la Editorial Libros Libres y me han ayudado mucho pero este no lo conocia. Ya te contaré.
¿para cuando el bolo en Figueres con tus elefantes?
Saludos!!!!