En Mucho ruido y pocas nueces de Shakespeare/Kenneth Brannagh aparece una escena deliciosa: el engaño en paralelo a Benedito (Kenneth Brannagh) y Beatrice (Emma Thompson). El engaño persigue un fin bueno: el enamoramiento.
Y son los amigos de Benedito quienes lo urden. El engaño se basa en algo tan simple como la simulación: los que forman el grupo de los “alcahuetos” simulan unas conversaciones privadas donde se desvelan secretos de cada uno de los implicados que ellos no deberían haber oído nunca. Conversaciones que, y ese es el engaño, son “sintonizadas” por separado y con todo lujo de detalles por Benedito y Beatrice.
Pues bien… Como en Mucho ruido y pocas nueces, lo de ZP y Gabilondo en Cuatro me suena a engaño: conversaciones que querían que oyésemos todos como si fueran espontáneas. Caseras. Privadas. Lo sorprendente, y de ahí el engaño, es que de todos sabido que si hay una disciplina que los políticos han aprendido en estos últimos años es “el off the record ya no existe”. De hecho Pepe Blanco en VI Conveneción Municipal de los socialistas madrileños así lo expreso. Y dijo más que: “Es conveniente enfocar las preguntas de los periodistas con criterio, dedicando un 20% a la respuesta concreta y un 80% a enviar mensaje”. Dijo mucho más.
Por eso no me creo que la grabación “off the record” ZP - Gabilondo haya sido “sin querer”. Y en este caso, el fin no es bueno: pretende soliviantar y crear confusión. Y quienes lo urden sí parecen amigos.
- Iñaki.-¿Qué pinta pinta tenéis?¿Qué sondeos tenéis?
- José Luis.-Bien, nada… Bien.
- Iñaki.-Bien. Sin problemas, ¿no?
- José Luis.-Bien, lo que pasa es que nos conviene que haya tensión…
- Iñaki.-A mí me parece que os conviene muchísimo…
- José Luis.-Yo, para empezar, a partir de este fin de semana, a dramatizar un poco.
Y no me creo que sin querer lo hayan enviado con esa coletilla final para que, oh casualidad, lo emitan todos los medios (si la entrevista es al presidente del gobierno y es en TV es obligatorio enviar una copia a todos los medios que lo soliciten)
Por tanto, si estoy convencido que hay una intencionalidad, debo reconocerlo: ha sido una jugada maestra y excelente de ZP.
No lo digo con ironías. Le acaba de dar un vuelco al PP importante.
Recuerdo una clase de Opinión Pública en la que se habló de la estrategia de Kennedy vs. Nixon.
Se cuenta que Kennedy ganó las elecciones porque fue capaz de marcar una agenda de temas para que Nixon fuera detrás de él respondiendo a las propuestas. Algunas ideas buenas, otras no tanto y algunas malas. Pero lo importante era mostrar y demostrar al electorado quién tenía las ideas (= quien marca el tempo) y quién se limita a responder como un vagón de cola. Kennedy ganó las elecciones.
Ahora que estamos en precampaña es muy importante definir quien marca el tempo y la iniciativa. Esto es: en el terreno político, el que propone hipótesis tiene más posibilidades de ganar que el que las responde, ya que éste siempre va a remolque del primero.
Pues bien. Creo que ZP acaba de dejar bien claro quien es el que propone y quien es el que va a remolque…
En verdad no me esperaba este requiebro. Aunque tosco, ha sido tremendamente efectivo de cara a la galería. Muy en la línea de la conferencia del otro día con la foto-opportunity tan pensada y buscada (Motivos para creer) o la respuesta tan fuera de contexto y enloquecida a la Conferencia Episcopal. ¿Parecen meadas fuera de tiesto? Para mi lo son y gordas… pero buscan un efecto que saben que es importante: movilizar al posible votante anti (iglesia, pp, derechas, etc) que pudiera estar un poco adormecido después de esta legislatura.
Saben que si hay abstención, sale favorecido el PP. Si hay participación, el PSOE… pues nada: tamborrada para despertar al personal.
Otra cosa muy distinta es que este tipo de tamborradas a mi me produzca nauseas. Que lo hace.
También podría ocurrir que con lo que acaba de hacer ZP y su equipo terminen como en la película: Mucho ruido y pocas nueces.
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